Lo que mata es la humildad

Acabo de terminar el documento -por triplicado- que certifica mis últimos deseos:
Y tomarme un balde con lavandina para que luego mis parientes me fumen y tiren las cenizas en el escote de la Coca Sarli porque esta humedad me está matando.
Etiquetas: Cotidianidad
5 Susurraron:
Un balde de lavandina? No sería conveniente algo más poético.
Ahora, mirándolo de otro lado, qué mejor que aterrizar en el escote de la coca, que hoy por hoy debe tener la pendiente de la ultima recta de la montaña rusa del Ital Park.
Qué buenas tetas
Pero... que pretende usted de mi?
Gusma -> Ud. se acercó un dedo con lavandina a la boca alguna vez? ¿No sintió cómo su intestino delgado se retorcía intentando salirse por el agujero más cercano? ¡Eso es poesía! Cuando no queda otra, obvio.
Luleau -> Están buenas ¿no?
Emis -> ¿Yo? Nada.
JA! la coca mata la humidad----
che, melibe, aplicàs el comentario ue acaba de hacerme la chica ue trae los cafeses ¨Todos los dias tengo un problema, estoy peor que Nazarena velez¨
Publicar un comentario
<< Vuelta a casa