Supongamos que cada vínculo tiene la capacidad de desenlazarse de dos modos exhaustivos y necesariamente antagónicos –de ser exhaustivos, como digo que son, obvio que son antagónicos ¡estas cosas corregidme!-; ahora que suponemos eso, pensemos en un vínculo. Yo voy a elegir el que creaban mi hermana mayor y la dueña del pronombre posesivo “mi”, léase, yo. Yo acabo de elegir ese y me propongo seguir adelante con este texto evitando cualquier tipo de pausa innecesaria, me obligo agarrándome de ese vínculo a la escritura, aunque sobre velocidad, aunque esto pueda caer en manos de cualquiera. Me prometo, y lo digo mientras caen las primeras gotas de esta lluvia de verano, mientras canta Joanna, me prometo no frenar, seguir y ver qué pasa. Ahora me dispongo a bajar la dosis de solemnidad.
Bajemos. Respiremos con la boca abierta. Una bocanada fresca, darling, there's a place for us can we go, before I turn to dust? Y ahora se escucha el bifurcado final.
Las personas se mueren, eso pasa todo el tiempo. Por ejemplo yo acabo de morir en el recuerdo de alguien. Un kiosquero hace dos años se equivocó al darme el vuelto y la vergüenza al notarlo provocó un sesgo emotivo que sirvió de presión a una huella casi indeleble y así duré dos años en su memoria, pero hace unos minutos me olvidó. Yo acabo de morir en el recuerdo de alguien. En la Estación Tribunales compré dos viajes para el subte y morí cuando ponía el pie en la escalera eléctrica. Había muerto en el recuerdo de alguien. Estas son cosas que pasan todos los días y no nos afectan demasiado. Lo que nos afecta es el asesinato o en otras palabras cuando eligen olvidarnos, o dicho de otro modo un poco más victimario, cuando elegimos olvidar. Yo asesiné mi recuerdo de alguien, estas son cosas que hago todo el tiempo.
Así pudo haber muerto mi hermana, Oficial.
Otra historia es si se suicidó.
Bajemos. Respiremos con la boca abierta. Una bocanada fresca, darling, there's a place for us can we go, before I turn to dust? Y ahora se escucha el bifurcado final.
Las personas se mueren, eso pasa todo el tiempo. Por ejemplo yo acabo de morir en el recuerdo de alguien. Un kiosquero hace dos años se equivocó al darme el vuelto y la vergüenza al notarlo provocó un sesgo emotivo que sirvió de presión a una huella casi indeleble y así duré dos años en su memoria, pero hace unos minutos me olvidó. Yo acabo de morir en el recuerdo de alguien. En la Estación Tribunales compré dos viajes para el subte y morí cuando ponía el pie en la escalera eléctrica. Había muerto en el recuerdo de alguien. Estas son cosas que pasan todos los días y no nos afectan demasiado. Lo que nos afecta es el asesinato o en otras palabras cuando eligen olvidarnos, o dicho de otro modo un poco más victimario, cuando elegimos olvidar. Yo asesiné mi recuerdo de alguien, estas son cosas que hago todo el tiempo.
Así pudo haber muerto mi hermana, Oficial.
Otra historia es si se suicidó.
Etiquetas: dedicaciones, fumé, hermana
10 Susurraron:
Igual parece que las muertes de las que habla no son irreversibles, no?
(Olvídelo, lo digo por decir algo. En realidad me ha dejado sin palabras, por varias razones.)
No sé si la palabra es tristeza. Algo muy parecido se arremolinó en mí.
El día es ideal
Tal cual,el dia da la escenografñia perfecta.
Yo creo que una de las cosas que más me duelen es morir en el recuerdo de alguien.Y me da terror que me olviden.Por eso, muchas veces repaso anécdotas con la ilusión de que, si yo me acuerdo, otros me recuerden.
ay
Entiendo, señorita M. Bien. Si recuerda algo más no dude en llamarnos, aqui tiene mi tarjeta: detective Gómez. De día o de noche. Y por favor, no salga de la ciudad.
y si un ente superior nos dijera que es imposible matar, es decir olvidar, y que la clave de nuestra felicidad es saber convivir con esos recuerdos sin que anden jodiendo cada vez que aparecen?
yo le pegaría con un matafuego y saldría corriendo, tapándome los oídos y diciendo "basta, basta... no es cierto".
O tal vez no.
Perdón, pero en éstas cosas siempre me olvido de firmar.
Cat
Ah guapa, pero si escribes tan bonito, tía. No lo sabíamos cuando te conocimos. Amaia tampocoo. Estaremos en Buenos Aires y relatarais vuestros cuentos.
Qué bonito haber conocido a una personita tan sensible. Volveremos a vernos pronto y vamos a ser muy felices, ¡muy!
Eskerrik asko neskapolita
Aristi
Cutipaste -> Ha dicho mucho con uno de sus mejores post.
Alfonsina -> Culpe al día, eso, a mí no eh. A mí no.
JulietaMaria -> Pero igual te olvidan, te aviso por las dudas.
Anónimo -> ¿Quiere que llame a un médico?
Criminel -> Disculpe, pero estos días estuve en Pinamar y ni cuenta se dio ¿Qué clase de Detective es?
Aristi -> ¿Cómo mierda habrás llegado tú acá?
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