Un reloj, una ventana y sus anteojos
En la nota un "Mi amor, ¿yo soy parte de la cura o de la enfermedad?"
Lo más difícil fue no aburrirse frente a la sistemática incredulidad de los parientes. Lo que más nos costó fue no dejar entrever el hartazgo que sentíamos cada vez que teníamos que volver a explicar que sí, que se había suicidado y que tampoco lo podíamos creer.
Yo digo... qué se tiene que andar enterando todo el mundo que uno ha muerto ¿no?
Etiquetas: fumé
4 Susurraron:
No sé pero tampoco me va a interesar cuando yo me muera por razones obvias...
Yo tambien fume ;)
Y estamos sentados tranquilos mirando pasar esto que es la vida, y de repente nos sacuden no solo con la certeza de que no es para siempre, sino de que ya hay una fecha de expiración y es mucho mas cercana a la que esperamos (la cual quizá no habíamos tenido ni en cuenta hasta ahora).
Me siento un poco sucio e hipócrita hablando con palabras mías sobre algo que me es tan ajeno, no pretendo ni creo comprenderlo.
Ash to ash dust to dust...
sea mas discreta entonces, joder
Publicar un comentario
<< Vuelta a casa