Entrevista
Como humanos, la mayor ofrenda que pueden hacernos es inventarnos un personaje absolutamente nuevo. Los escritores estamos hartos de los humanos, ningún personaje ofrendado es nuevo para nosotros, por eso vamos a las palabras y creamos nuevos. Nos enamoramos, odiamos, bailamos, discutimos y dormimos con nuestros personajes. Por eso nuestras esposas y maridos se nos divorcian, nos engañan, nos abandonan. Y nuestros hijos… nuestros hijos terminan siendo carne nueva que nos compite y en el fondo nos odia y ama, y nosotros verdaderamente mataríamos por ellos, verdaderamente lo haríamos, pero no desde un acto de amor, de altruismo, no… lo haríamos desde una aspiración insegura, llegar a la última expresión de nuestros movimientos y asegurarnos un lugar casi inalcanzable para nuestros hijos. Sí.
Etiquetas: fumé
7 Susurraron:
Es asi, matar es la ultima expresion de amar. Chau, me voy a mi casa, no aguanto mas aca.
Muy rebuscado...
Gabriel -> ¿llegó bien?
Caro -> Si a Ud. le parece
Si, llegue como por un tubo. Lastima que ya es hoy y estoy de nuevo aca.
yo creo que mataría por mi hijo por puro instinto animal, los pensamientos serán posteriores y accesorios en esos casos.
no sé si mataría por un hombre, debería merecerlo y mucho para que saque mi animal de adentro.
beso.
Gabriel -> Me alegro o no che.
Manón -> Yo mataría por tantas cosas, no tiene que ser ni un hijo ni un hombre, con que el vecino de arriba rompa un caño y me humedezca los libros me basta como para salir con el bate de beisbol.
ahhhh bueeeeeno, pero eso ya no es instinto animal, es un crimen con absolución: con los libros no se jode (con los hijos tampoco, con los cd menos, con la madre y con el marido... puede ser).
Publicar un comentario
<< Vuelta a casa